
Supongo que los padres más experimentados que me lean, sabrán de lo que hablo.
Este fin de semana, a Criatura (y, por tanto, a nosotros) le han encomendado la tarea de cuidar de un muñequito y de hacerle participar de las actividades del fin de semana con el resto de la familia. El muñeco viajero, se llama la iniciativa.
Le cuidaremos, le sacaremos a pasear y le haremos fotos en todas partes. Es nuestra misión escribir en un cuaderno e ilustrar con documentación gráfica sus aventuras y desventuras.
No hay instrucciones ni reglas. Cada uno se busca la vida como puede. En el cuaderno hay varias experiencias ya (gracias a Dios), por lo que he podido hacerme una idea de los tipos de padres que tenemos en la clase de Criatura. Y además, puedo certificarlo porque he coincidido ya con ellos en alguna reunión.
1. Los padre normales: Sí, esos entre los que me incluyo. Participamos en las reuniones, en las actividades y en la vida de nuestros hijos. Sin llamar la atención. Tranquilos, con actitudes NOR MA LES. Las crónicas que suelen escribir son de un fin de semana normal. Se nota que no fingen. Que su vida es tal cual. Normalmente, los niños resultantes son encantadores y muy normales (Sí, qué pasa, me incluyo en esta categoría, porque soy así de modesta.... y porque además, este es mi blog y hago lo que me da la gana!!!)
2. Los lissssssssssssssstossssss: Los que en la reuniones de padres son acaparadores. Todo lo saben. Te dan consejos sobre cómo quitarles el pañal, el chupete, cómo conseguir que el niño coma más y mejor. Cómo educarles, qué cosas les deben gustar y cuáles no. Da igual que tú no les hayas pedido su opinión, porque ya se encargan ellos de dártela porque quieren dejar claro que SabenMuchoMásQueTúDeLaVidaYOfCourseDeLaEducaciónDeTuHijo. No los soporto (debería decir lAs soporto, porque, aunque suene políticamente incorrecto, el 99% son tías). Las crónicas del muñeco viajero son laaaaaaaaaaargas y tediosas. Ilustradas con miles de fotos y muy repipis. Sus hijos son iguales. Les encanta ser el centro de atención y tienen un afán de protagonismo que me gusta tan poco como el de sus padres.
Este tipo de padres no demuestra ser mejor que el tipo 1. De hecho, muchas veces encuentro muchas incoherencias en su forma de educar. Y, francamente, el resultado que veo con sus hijos, no me motiva a imitarles, para nada.
3. Los pasotas: A esos no los conozco en persona, porque no he coincidido con ninguno de ellos en las reuniones (y en un año, ya ha habido tres). Sus crónicas del muñeco viajero son casi casi inexistentes. Un par de fotos, un par de líneas y a correr. Ni detalles, ni parafernalias. Simpleza y brevedad en estado puro. Tanta brevedad debe haber en sus vidas, que el tipo de niños que consiguen, es una mezcla entre delincuente juvenil y macarra de guardería. El malote de la clase de Criatura es un claro reflejo.
Estas son las 3 principales categorías. Dentro de cada una de ellas, podría haber subcategorías, claro, pero me repetiría bastante en los patrones.
Todo esto me lleva a pensar en las razones por las que no suelo congeniar con ninguna madre en dichas reuniones o en las visitas al parque... Con los padres es un poco más fácil. Me gusta más la franqueza con la que hablan y es raro que quieran imponer sus criterios o que te den consejos que no pides.
No es que me preocupe mucho el tema de no socializar con el resto de padres. Mi círculo de amigos ya está completo y son gente con la que me siento cómoda, pero me resulta curioso ver que desde que soy madre, me cuesta mucho más congeniar con otras madres...
¿Os pasa a vosotros también? ¿O soy yo la rara?


